Ciencias

Ciencias de la información

Aproximación a la génesis de la comunicación por la imagen: origen y evolución del receptor visual.

Memoria de Licenciatura de María Luz Melcón. Director, Dr. D. Francisco Carrera Villar. Facultad de Ciencias de la Información. Universidad Complutense. Madrid.  1984-85.

 

Fragmentos del texto:

“El ojo humano, por “cuya perfección y complicación extremas “,  Darwin llegó a temer que fuera puesta en duda su teoría de la evolución por selección natural, es el resultado de un largo proceso de perfeccionamiento  en la interacción entre la energía lumínica y  la materia orgánica. A este respecto, Darwin, a nivel del conocimiento de su época, aducía que “saber cómo un nervio ha llegado a ser sensible a la luz apenas nos concierne más que saber cómo se ha originado la vida misma”.

Ahora lo sabemos porque de entonces a acá se han realizado importantes avances en el terreno de las Ciencias Naturales, sobre todo en el de la Bioquímica y en el de la Genética, que han precisado y fundamentado más sólidamente la teoría evolucionista.

[…]

Las estructuras de los seres vivos, a pesar de  la multiplicidad de las especies, tienen todas las mismas biomoléculas sencillas, como sillares estructurales básicos de todos los organismos vivientes. La Bioquímica, con pruebas experimentales muy contrastadas, ha puesto en evidencia esta identidad, según la cual todos los seres vivos descienden de los mismos protobiontes, o primeros conglomerados de biomoléculas.

[...]

Entre estos primeros biocomponentes, lugar importante debió ocupar el formaldehído, punto de partida de los azúcares y profirinas.

Las porfirinas forman pigmentos que tienen la particularidad de intercambiar electrones con el entorno al incidir sobre ellos una radiación lumínica: algo parecido al modo de reaccionar de las células pigmentarias de la retina (conos y bastones, de los que más adelante hablaremos), cuando la luz refractada a través del cristalino recae sobre aquéllas, y reproduce punto por punto la imagen del objeto, desde el que se reflejan los haces de fotones hasta el ojo.

Presentes en el caldo primitivo, las porfirinas, que generan pigmentos, debieron intervenir en los primeros enlaces entre las sencillas biomoléculas, integradas en conjuntos de  macromoléculas y supramacromoléculas, con lo que dieron origen a las microfloras dotadas de clorofila, a las que corresponden las trazas de vida más antiguas, encontradas en rocas muy primitivas.

[…]

Este proceso,en el que los vegetales clorofílicos integran la energía solar, toman electrones del agua y carbono del dióxido, se denomina fotosíntesis, e incluye la devolución al entorno del oxígeno libre.

Se supone que el aporte creciente de oxígeno a la atmósfera provino de las primitivas microfloras clorofílicas, que lo liberaron poco a poco, por fotosíntesis. Parte de ese oxígeno, al ser ionizado por la acción de los rayos ultravioletas, sirvió de pantalla de ozono a la intensa radiación de esos mismos rayos, y así el oxígeno y la fotosíntesis crecientes posibilitaron la evolución de la materia viviente.

En la atmósfera que hoy conocemos, los vegetales fotosintéticos son capaces de absorber el dióxido de carbono y emplearlo para construir todas sus biomoléculas orgánicas.

En cambio, las células de los animales superiores son heterótrofas, es decir, se alimentan de otras células.

[…]

Tanto en las células autótrofas como en las heterótrofas, éstas tienen como fuente primaria de energía las radiaciones solares lumínicas, y todos los procesos de los seres vivos –incluido el funcionamiento de sus órganos sensitivos- dependen, en última instancia, de la fotosíntesis.

[…]

El retineno y las opsinas de la retina de los vertebrados, su principal estructura fotorreceptora, son formas moleculares afines al caroteno que actúa en la fotosíntesis.

[…]

En la formación genética de los órganos visuales, a través de la evolución, ha intervenido, además, la interacción filogonética de éstos  con las radicaciones lumínicas del entorno, desarrollando ojos capaces de formar imágenes.

[…]

La retina tiene dos capas: una anterior, que no es abordable por la luz, y otra mucho mayor formada por diez capas. La más externa es la túnica pigmentaria, que posee unos flecos con gránulos de pigmento, derivaciones del citoplasma de las células, entre los que se encuentran los conos y los bastones.

[…]

Los conos y los bastones, células receptoras, poseen pigmentos –iodopsina y rodopsina, respectivamente- que constituyen las estructuras bioquímicas de sus membranas plasmáticas, cuyo potencial se altera por la incidencia de la luz, dando lugar a un impulso que  es trasmitido a través del nervio óptico.

[…]

Después de ser refractada al pasar a través de la córnea, el cristalino y el humor vítreo, la luz atraviesa las capas de la retina hasta que llega a desencadenar el impulso nervioso en las dos últimas capas fotopigmentarias, desde las que la energía lumínica es ya transduccida a impulso nervioso.

[…]

La cantidad de luz reflejada desde el entorno y refractada [a través del cristalino] antes de llegar a la retina, forma sobre ésta la imagen (invertida) punto por punto, es decir, que cada quanto de luz aporta in-formación a la retina acerca de cada punto material del entorno, desde el que son reflejados esos quantos o fotones.

Los pigmentos visuales son los encargados de recibir y reaccionar a los quantos de luz, según un código de relación con su longitud de onda y su frecuencia, y de enviar  al cerebro la información transducida a señales nerviosas.

[…]

Recordamos lo que ya escribió Cajal : “La semejanza estructural de los aparatos sensoriales de la visión en los diversos seres…” . Y “los centros de visión –prosigue Cajal- son órganos de constitución material muy compleja. A nivel encefálico, les corresponde la estructura más compleja, incluso en los vertebrados inferiores, de cerebro sencillo”.

[…]

El modo y terminal de los impulsos [óptico-nerviosos en el cerebro] va a determinar los distintos tipos de visión en órdenes y especies animales, y debe constituir un factor de selección natural que aumentó (o disminuyó) sus capacidades de adaptación a las condiciones de vida de un entorno siempre cambiante.

[…]

El proceso –irreversible, como todos los procesos del entorno- de  informarse en materia viviente, ha seguido una evolución constante en sus formas e interacciones, dando lugar a un sinnúmero de especies de seres vivos, vegetales  y animales, cuya principal característica es la de intercambiar constantemente energía con el entorno.

[…]

El entorno de la información y de la comunicación biológicas ha resultado extraordinariamente ampliado por el Homo Sapiens Sapiens en la medida en que la información, por ejemplo la visual, puede ser intercambiada y dar lugar a procesos de comunicación por la imagen incluso cuando el emisor y el receptor se encuentran en distanciados puntos espacio-temporales.

[…]

Aun cuando la comunicación por la imagen es una capacidad comunicativa exclusiva de la especie humana, y a pesar de que su origen se sitúa con toda evidencia en el momento de la Prehistoria en que aparecen las pinturas rupestres [primeras imágenes], en la génesis de la comunicación por la imagen confluyen tanto la herencia filogenética de un complejo sistema visual, resultante de la interacción entre la luz y la materia, que el Hombre comparte con los Vertebrados, e incluso con los Invertebrados [y los vegetales], como el salto de la evolución al progreso que significó pasar de una evolucionada aptitud para la comunicación visual, común a todos los Primates, a una progresiva capacidad de comunicación por la imagen,  que en nuestros días ha terminado por convertirse en una forma universal de comunicación de masas.

Desde la perspectiva de la confluencia de esos dos factores –herencia filogenética y factor de hominización- en la génesis de la comunicación por la imagen , la TV, como mass media capaz de producir imágenes del entorno , próximo y lejano, en sincronía con la realidad misma del entorno; y capaz, asimismo, de transmitir esas imágenes, en directo o en diferido, a un ingente número de seres humanos, ha venido a colocarse en la cima de un proceso de amplificación óptica comenzado hace millones de años: cuando –como resultado de la evolución de organismos anteriores, cuyo origen se remonta a su vez al de la materia orgánica- ciertas especies de seres vivos, antepasados del Hombre, desarrollaron la capacidad de ver y de percibir en imágenes las formas, dimensiones, colores, movimientos, etc., de su entorno natural.

El siguiente paso evolutivo consistirá en el desarrollo de una aptitud de coordinación cerebral entre la mano y el ojo, que va a permitir al Hombre producir imágenes fuera de su sistema visual, manipulando la materia del entorno para que sirva de soporte a sus señales ópticas, a la información visual que se transmite en la comunicación por la imagen, cuyo proceso histórico se presenta en un doble nivel:

1º) En cuanto a la técnica de producción de imágenes: pintura rupestre, escultura lítica y ósea, grabado en piedra, bajorrelieves, artes plásticas (Bellas Artes), grabado mecánico, fotografía, cine, video, televisión.

2º) En cuanto al isomorfismo de las imágenes respecto a los objetos o partes del entorno que representan: imágenes figurativas, esquemáticas, geométricas, simbólicas, realistas, abstractas, constructivistas, impresionistas, expresionistas, noerrealistas, hiperrealistas, neofigurativas, fotográficas, cinematográficas, televisivas…

SUBIR